Estoy más vacía que un sauce enfermo, incapaz de curarse, incapaz de moverse por su propio pie, en busca de un alimento que al fin y al cabo no me voy a llevar a la boca, porque me aburre, me cansa y me deja indiferente. Ironías sutiles que descomponen mis raíces, algo huele a putrefacción, pero no se de donde viene ese nauseabundo olor, que se extiende y se amontona en mi nariz.
¿Algún día podré saber de donde viene? Puede ser, pero esa respuesta solo la sabe el tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario